Rediseñando Economías basadas en Ecología

por | May 27, 2020

“Hacer que el mundo funcione para el 100% de la humanidad en el tiempo más corto posible a través de la cooperación espontánea sin delito ecológico o la desventaja de nadie”. – R. Buckminster Fuller

Mucho de nuestro comportamiento diario y actividad cultural está estructuralmente determinado por nuestro sistema monetario y económico. Este rediseño es un habilitador crucial de la transición hacia una cultura regenerativa. Para transformar nuestro sistema económico (s) a cada escala es una intervención de diseño audaz salutogénica (que genera salud), aun así es la única manera en la que podemos tener efecto en los cambios lo suficientemente profunda para evitar el colapso de la civilización y un mayor daño a los ecosistemas y a la biósfera.

P: ¿Es posible crear un sistema económico regenerativo basado en la cooperación más que en la competencia?

P: ¿Cómo las lecciones de la ecología – como la simbiosis, sistemas circulares sin desperdicios y optimización de sistemas completos – pueden informar el rediseño de nuestros sistemas económicos y monetarios?

En línea con la intención de diseño central de Buckminster, tenemos que preguntarnos: ¿funciona nuestro sistema económico y monetario actual para el 100% de la humanidad sin delito ecológico y desventaja para nadie? ¡Claramente no! Necesitamos nuevas reglas económicas y cambios estructurales fundamentales que incentiven relaciones regenerativas y colaborativas. El sistema rediseñado necesitará desalentar los tipos de patrones de comportamiento patológicos que nuestra actual narrativa de separación culturalmente dominante justifica y recompensa, soportada por la biología Darwiniana y la economía neo-clásica.

 

John Fullerton y su equipo en el Capital Institute han empezado una exploración en cómo podrían lucir un Capitalismo Regenerativo o una economía regenerativa.

Como seres humanos, estamos en nuestra naturaleza compasiva y colaborativa, pero nuestros actuales sistemas monetario y económico están basados en la narativa de separación que crea y fomenta la competencia. Por mucho tiempo, hemos contado una historia sobre la naturaleza “salvaje” y justificado lo peor del comportamiento humano como natural. ¡La escasez es primeramente una forma de pensar y una falta de colaboración, no una realidad biofísica! La competencia crea escasez, que a cambio es usada para justificar un comportamiento competitivo (un círculo vicioso).

Los límites naturales de la bioproductividad y las funciones de ecosistemas saludables no crean escasez como tal. La colaboración puede convertir estos límites planetarios naturales en restricciones habilitadoras para crear abundancia para todos dentro de ecosistemas saludables y una biósfera saludable. La colaboración crea abundancia compartida, que en cambio invita a más colaboración (un ciclo virtuoso). ¡Nosotros escogemos qué mundo que queremos traer juntos!

Hazle Henderson nos ofrece un útil Mapeo de la Transición Global a la Era Solar

Nuestro sistema económico tiene que ser rediseñado para permitir, en lugar de inhibir, cambios vitales para mejorar la salud de los sistemas completos. Mientras más saludables sea el sistema, mayor abundancia se generará por las funciones de ecosistemas saludables. Nuestro actual sistema monetario genera dinero de la nada, basado en deuda (cada vez que alguien toma un préstamo). Intereses diferenciados al prestar y hacer préstamos, junto con intereses compuestos, impulsa un sistema que no sólo está configurado como un juego ganar-perder, sino que también requiere crecimiento económico continuo para funcionar.

Además, este sistema depende de la extracción continua de recursos naturales, convirtiéndolos en bienes económicos (privatizados), mientras que se externalizan los costos ecológicos y sociales. Esto es un sistema estructuralmente insostenible.

En lugar de crear un medio de intercambio y una tienda de valor que incentive una participación apropiada en el proceso de sostenimiento de la vida de la biósfera, hemos creado un sistema monetario y económico que fomenta la explotación y destrucción sistemática del funcionamiento saludable del ecosistema. Además, este sistema mal diseñado nos hace competir en lugar de colaborar unos con otros. Nuestros sistemas monetarios y económicos profundamente insostenibles yacen en la raíz de las muchas crisis convergentes que nos rodean. Una cultura regenerativa solamente emergerá si dirigimos estos cambios estructurales necesarios y fundamentales.

Aquí un link al artículo de David Korton The Great Turing from Empire to Community

En el sitio web de Peak Prosperity, Chris Martenson, un antiguo ejecutivo de Fortune 300, proporciona un excelente curso intensivo, usando una serie de presentaciones en video cortas explorando las fuerzas interconectadas de nuestro sistema económico estructuralmente disfuncional. La fase de crecimiento económico de la economía local se está acercando a su final sistemático (estructural). Recomiendo este recurso a cualquiera que esté dispuesto en invertir cuatro horas ganando un mejor entendimiento de por qué la transformación económica y cultural es inevitable y urgentemente necesaria. Como un ecosistema alcanzando la madurez, nuestros sistemas económicos necesitan cambiar de crecimiento cuantitativo a cualitativo revitalizando economías locales y regionales a través de la prosperidad que viene con la colaboración y la resiliencia comunitaria.

La palabra “regenerativa” en “culturas regenerativas” se refiere – en parte – a la habilidad de las culturas de regenerarse y transformarse a sí mismas en respuesta a los cambios. Más importantemente se refiere a la habilidad de las culturas de mantener y regenerar funciones saludables de los ecosistemas como base de la verdadera riqueza y bienestar. Si finalmente entendemos que nuestro actual sistema monetario y económico no es adecuado para su propósito, podemos iniciar cambios estructurales que crearán condiciones para la vida en su conjunto, incluyendo a toda la humanidad, prospere.

El fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, dijo en el período previo al foro del 2012 que “el capitalismo, en su forma actual, ya no es adecuado para el mundo que nos rodea […] se necesita urgentemente una transformación global” (Economic Times, 2012). En el Capítulo 5 exploramos cómo el diseño sigue diseñando, cómo hay una retroalimentación auto-reforzando entre nuestra vista del mund y los diseños que refuerzan el modo en el que vemos el mundo. Necesitammos salir de este círculo vicioso de malas decisiones de diseño económico – que refuerzan una perspectiva de escasez, separación y competencia que lleva a una degradación ecológica y social. Los seres humanos diseñaron este sistema y los seres humanos pueden rediseñarlo para servir a la gente y al planeta.

Nada sobre nuestro sistema económico actual es inevitable o incambiable. Recuerda que, la economía es en el mejor de los casos un “sistema de gestión” y en el peor de los casos una ideología peligrosa. A diferencia de la biología y la ecología, la economía no es una ciencia. Creamos el actual sistema económico y podemos rediseñarlo, basados en visiones ecológicas, para servir mejor a nuestro propósito comçun: promover la salud y bienestar de la humanidad y la comunidad de la vida.

Rediseñar la economía desde abajo hacia arriba nos reta a diseñar nuevos sistemas monetarios, políticas comerciales e instituciones financieras, así como economías vivas locales vinculadas a escala y bio-economías circulares a nivel regional soportadas por la colaboración global y el intercambio de recursos- e información.

La falla estructural del actual sistema ya no es una hipótesis provocativa de unos pocos líderes fueres. El Banco Mundial, las Naciones Unicas, las instituciones financieras del mundo, muchos líderes políticos y más importantemente una marejada de ciudadanos globales informados en aumento, han reconocido la disfuncionalidad del sistema económico y monetario actual.

Estamos retados a rediseñar el avión en el que estamos a medio vuelo. La Necesidad de “Horizonte 1” – mantener las luces encendidas y a la gente alimentada y trabajando – está llevando a muchas personas en roles de liderazgo a reaccionar a ciclos electorales y económicos de corto plazo con poco espacio para maniobrar, en lugar de iniciar un cambio transformador con beneficios a largo plazo de la humanidad y la vida en mente. Este bloqueo estructural impulsa “negocios como siempre”.

Aquí hay algunas de las faltas claves del sistema monetario y económico actual:

  • “El dinero como deuda creado de la nada” impulsa una desigualdad extrema y establece la “competencia” como la regla.
  • El interés compuesto en préstamos y depósitos crea una bomba de tiempo económica que impulsa una necesidad perversa de crecimiento exponencial y consumo desenfrenado, estableciendo estructuralmente un “campo de juego” de ganar-perder en lugar de uno de ganar-ganar.
  • Medidas inapropiadas y equivocadas de éxito económico como el PIB, desvían nuestra atención de crear una salud y bienestar sistémicos (preocupándose por las cualidades) al rendimiento económico (preocupándose por las cantidades)
  • Subsidios anacrónicos y políticas comerciales internacionales establecidas bajo el dominio económico de grandes lobbies favorecen a industrias equivocadas y fuentes de energía.
  • Las reglas comerciales actuales favorecen las ganancias financieras de los accionistas de cooperaciones multinacionales, aun así sabotean a la producción y consumo local y regional (al detrimento de la mayoría de los 5,000 millones de pobres de la humanidad y de las funciones de los ecosistemas)
  • Los Sistemas de impuestos que están configurados para gravar el trabajo en lugar del uso de los recursos incrementan estructuralmente la desigualdad y llevan a la degradación ambiental y social.
  • El valor de la creación se basa en un sistema de extracción, producción y consumo explotador, que externaliza los costos sociales y ecológicos de (y daños causado por) degradación de nuestro recurso base, causando cambios climáticos peligrosos.
  • El flujo de inversiones y subsidios no está apoyando actividades y tecnológicas salutogénicas y regenerativas, como sería el caso si la creación de valor se basara en funciones de ecosistemas saludables y en la regeneración.

La economía y los sistemas monetarios, tal como están, son estructuralmente disfuncionales y a lo mejor sirven a pocos (por un tiempo). Bajo ninguna circunstancia ellos entregarán una vida saludable, con sentido y feliz para todos. En un planeta lleno de gente con ecosistemas que fallan debemos aprender que competir con otros mientras destruimos los sistemas planetarios que sostienen la vida, no es una estrategia evolucionaria de éxito. Los juegos de ganar-perder a la larga se convierten en juegos de perder-perder.

Entrevista con Michel Bauwnes sobre el rol de la Economía P2P en la remodelación de nuestro mundo

Empezando con los puntos de apalancamiento sistemáticos mencionados antes, podemos transformar nuestra economía global y fortalecer economías resilientes regionales y locales como las bases de culturas prósperas, diversas, regenerativas. Si queremos crear economías saludables que protegen en lugar de destruir los ecosistemas locales, necesitaremos reescribir las reglas del comercio internacional de manera que incluyan los costos sociales y ecológicos de producción y consumo, así como el comercio.

Necesitamos proteger las economías locales de importaciones “baratas” hechas posibles por subsidios escondidos, externalizando los verdaderos costos, y externalizando la producción (explotando la desigualdad internacional). Relocalizar y re-regionalizar las economías – mientras se mantiene la colaboración internacional y el comercio justo – crea trabajos y resiliencia comunitaria. Apoya una economía de impacto social y ecológico positivo.

El dogma económico neo-clásico llamaría a esto “proteccionismo” y se opondría porque “necesitamos desregulación en lugar de asegurar el mercado libre”. ¡Qué mito generalizado está probando ser este llamado mercado libre! En una respuesta impulsiva condicionada, mucha gente inteligente defenderá un ideal (el mercado libre) que simplemente no existe. Kenny Ausubel, co-fundador de Bioneers, dio en el clavo:

“El mundo está sufriendo por los incentivos perversos del ‘capitalismo antinatural’. Cuando la gente dice ‘mercado libre’, pregunto si libre es un verbo. No tenemos un mercado libre, pero un mercado altamente manejado y a menudo monopolizado. […] tenemos bancos y compañías que son ‘muy grandes para fallar’, pero en realidad son muy grandes para no fallar. Los resultantes extremos de concentración de riqueza y poder político son muy malos para los negocios y la economía (sin mencionar para el medio ambiente, los derechos humanos, y la democracia). Un resultado es que las pequeñas compañías no pueden avanzar muy lejos contra los grandes jugadores con sus legiones de abogados y cabilderos de Capitol Hill, cuando en realidad son las pequeñas y medianas empresas las que proveen la mayoría de trabajo así como de innovación”.Kenny Ausubel en Harman (2013: 77)

La transformación de nuestro sistema económico ya está en marcha. Los innovadores sociales, culturales, ecológicos y económicos alrededor del mundo ya ofrecen y exploran una plétora de alternativas. Nuestros sistemas socio-económicos están siendo reinventados desde cero.

En Money and SustainabilityThe Missing Link (Dinero y Sostenibilidad- El Link Perdido), Bernard Lietaer y sus colegas (2012) exploraron una variedad de maneras en la cuales monedas regionales complementarias pueden ser diseñadas para abordar los problemas creados por nuestro sistema monetario actual. Ya hemos empezado a preguntar diferentes preguntas sobre el propósito y objetivos de la economía y el dinero:

P ¿Cómo podemos reinventar nuestro sistema económico para curar su actual disfuncionalidad estructural y crear una economía que está al servicio de todas las personas y el planeta?P ¿Qué tipo de sistema monetario nos serviría a qué escala?
P ¿Podemos diseñar una moneda de reserva completa basada en la capacidad bioproductiva, la biodiversidad y el funcionamiento saludable de los ecosistemas?
P ¿Cómo lucirían las bio-economías circulares y cómo las crearíamos efectivamente, y a qué escala?
P ¿Qué tipo de sistema económico nos ayudaría a optimizar el intercambio de recursos y la creación de recursos (biológicamente regenerativos) localmente, regionalmente y globalmente?
P ¿Cómo luciría una “economía por el bien común”, una “economía de felicidad” y una “economía sagrada” en nuestra comunidad y cómo las co-creamos?
P ¿Cómo nuevas reglas en la economía pueden facilitar un intercambio justo de, y una responsabilidad común para, los bienes comunes globales?
P ¿Cómo creamos sistemas monetarios y económicos donde el valor está en última instancia basado en el funcionamiento saludable del ecosistema y donde la regeneración ecológica y social está estructuralmente incentivada?
P ¿Cómo la alfabetización ecológica y el aprendizaje del resto de la naturaleza puede ayudarnos a rediseñar un sistema económico más adecuado para una cultura regenerativa?

No puedo hacer justicia a estas preguntas importantes aquí. Pero voy a resaltar algo del excelente trabajo de personas que – a mi parecer – tienen una pieza del rompecabezas. Todos estos enfoques se basan en la visión ecológica importante de que los sistemas regenerativos en la naturaleza son colaborativos. El intercambio de recursos efectivo en sistemas naturales se basa en la colaboración en patrones circulares de uso y regeneración del recurso.

Crear un sistema económico saludable requiere que encontremos las necesidades humanas dentro de los límites de la bioproductividad anual del planeta y hacerlo mientras intentamos regenerar la capacidad bioproductiva de los ecosistemas dañados en todas partes. Willem Ferwerda, Miembro Ejecutivo de la Rotterdam School of Management y consejero especial de la IUCN, explica por qué la restauración de ecosistemas dañados es un imperativo económico:

“Los ecosistemas forma la base de toda creación de riqueza. Los servicios de los ecosistemas fluyen del capital natural y son el principal activo de los inversores. […] Los ecosistemas proveen a las sociedades fertilidad del suelo, comida, agua, refugio, bienes y servicios, medicinas, estabilidad, placer, conocimiento y ocio. […] Hoy, el 60 por ciento de los servicios proveídos por los ecosistemas están amenazados. Las actividades económicas destinadas a lograr riqueza a corto plazo estás destruyendo los ecosistemas a nivel mundial y, por lo tanto, los principales bienes de las economías. Restaurar los ecosistemas dañados es esencial si queremos asegurar el sustento de las futuras generaciones”Willem Ferwerda (2012: 13)

[… el libro continúa con un capítulo sobre Creación de Economías Circulares. Este extracto de Designing Regenerative Cultures (Diseñando Culturas Regenerativas) publicado por Triarchy Press en el 2016, abre muchas más preguntas que las que contesta. Lo mismo ocurre con el resto del libro, ya que la forma de crear diversas culturas regenerativas que están elegantemente adaptadas a la singularidad bio-cultural de los lugares que habitan tiene que ser viviendo las preguntas juntas. No hay caminos inmediatos y extremadamente efectivos hacia un impacto humano regenerativo en la tierra]

<a href="https://borderlandsrestoration.eco/es/author/daniel/" target="_self">Daniel Christian Wahl</a>

Daniel Christian Wahl

Catalizando la innovación transformativa, co-crración cultura, diseños de sistemas completos y regeneración bioregional. Autor de Designing Regenerative Cultures.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This